DAR VIDA A AQUELLO OLVIDADO
Vivo en un sistema capitalista dónde el consumismo es una de las actividades del día a día. Dónde es fácil tener esa tentación consumista y caer en la trampa de comprar cosas totalmente innecesarias. En la era del “redecora tu vida” tendemos a prescindir de muchas de nuestras pertinencias por el afán de renovar nuestra imagen, nuestra casa, nuestro coche... O simplemente porque nos hemos cansado de ellas y no porque hayan dejado de funcionar o se hayan estropeado. Esta predisposición a tirar cosas en buen estado da paso a una infinidad de posibilidades de reutilización de estos objetos abandonados a otras personas. Como ellas yo también aprovecho ese abanico de posibilidades, dando a esos objetos encontrados una segunda vida, una segunda oportunidad en la vida útil de esos objetos. Cuando ya nos pensábamos que ese objeto tirado en la calle no servía para nada más llega alguien y le da utilidad, lo reinventa, lo modifica, lo repara... Se lo lleva a su hogar y pasa a tener otra vida. Pero y quien son esas personas? No importa ni quien son ni lo que hacen en la vida sino el cómo. Aprovechan viejos recursos en lugar de explotar nuevos. Reubican esos objetos en su nuevo espacio. Y así huyen de ese objeto universal al que estamos acostumbrados, creando objetos únicos y totalmente personales haciendo uso del bricolaje reparativo y de la originalidad de los nuevos propietarios. Dan vida, a su manera, a aquello olvidado transformando basura en pequeños tesoros.

“Not until we are lost do we begin to find ourselves”

Muestra del proyecto: